Sucumbir



Siento el dolor en el pecho y en la boca del estómago cuando mis palabras no te llegan.
¿Cómo hablarle a la muerte y decirle que me espere? 
Que tenga tiempo y paciencia. 
¿Sabrá de cuidados y de cariño?
¿Sabrá de los tiempos de la cosecha?
¿Cómo hablarle a la neciedad?
¿Acaso escuchan las piedras?
El viento, el rugir de las copas de los árboles todo me invita a desafiarme, me empuja. Me lleva de un tirón brusco y me planta donde no solo eche raíces también de frutos. 
Sé que los tiempos muchas veces son amargos, son inciertos, generan pena y turbulencia.
Quiero abrir mi corazón y plantar mil flores (en la sangre), que de mis labios solo salgan buenas palabras, que mis pensamientos solo sean claros y que mis actos sean ofrendados.
Confío que el tiempo trae el abrigo y que mis llantos no han sido en vano.
Que las penumbras han acontecido y solo quedan los días claros.
Que las gotas de rocío están tejiendo un gran ovillo y ya no habrá sequía.
Confío en que mi mirada apunta donde está elcamino y mi alma sabe seguirlo.
Me queda el consuelo de mis propias manos que siguen construyendo y escribiendo. De mi cuerpo que se sigue moviendo, de mi corazón que sigue latiendo.
Me queda el consuelo y la salvación de que la tierra me sostiene y yo me entrego.
De que si el monstruo vuelve, yo ya soy fuerte y tengo amigas que me protegen.
Tengo voz y aunque mis palabras no te lleguen, el silencio es sepulcro. Y yo anido donde todo crece. Y me alejo donde la vida no se manifiesta.
Lo que vemos nos invita a irnos cuando duele el cuerpo, cuando se pone tieso.  
x

Comentarios

Entradas más populares de este blog

MEDUSA

TESORITOS

Traición